menu
keyboard_arrow_down

¡Cuidado con las “chucherías”!


No tienen valor nutricional y son un capricho poco saludable. No deben ser un premio ni se les debe castigar quitándoselas. Es mejor enseñarles a no consumir chucherías indiscriminadamente y buscar alternativas divertidas
Las chucherías son uno de los dulces que más gustan a los niños, aunque antes de dejar que los coman sin control los padres deberían saber que no son todo lo buenas que parecen. No sólo rompen los horarios de las comidas, sino que la mayoría son sólo amasijos de azúcar, colorantes, aditivos y potenciadores del sabor, que utilizan nutrientes para poder ser metabolizadas y que pueden suponer un riesgo para niños alérgicos y celiacos porque están mal etiquetadas.

Por eso, hay que ser sensatos y evitar que consuman “chuches” indiscriminadamente, ya que no es razonable que tomen diariamente algo que, por su naturaleza, debe ser ocasional y puntual.

Las chuches no son un premio:
Los padres juegan un papel fundamental , ya que son los que en muchas ocasiones les dan las chucherías de premio. Por ello, en lugar de ofrecerles en su cumpleaños una tarta de chucherías montada sobre tacos de porexpan , es mejor optar por las tartas caseras tradicionales o el chocolate. Y si se quiere hacerlas más divertidas se puede hacer una tarta de pastelitos pequeños, bombones o frutas de colores y dejar las chucherías para casos excepcionales.

Lo típico ante esta situación es que te digan “es que las chuches les gustan a todos”. Cierto, pero no deben ser un motivo de fiesta, aunque la efusión de los niños cuando aparecen lo puedan hacer parecer.

No consumir chuches no es un castigo:

A veces, con la mejor intención, nuestros hijos son agasajados con golosinas. Si fuera algo ocasional no habría mayor problema. Pero como a veces se juntan con demasiadas, es bueno que les enseñemos a administrárselas.
Se puede establecer un día de la semana para poder consumir alguna. Por ejemplo, sábado o domingo después de comer y nunca antes ni de aperitivo.
Lo más importante es no fomentar su consumo ni premiarles con chucherías. En caso de que se quejen enseñarles que abusar o tomarlas indiscriminadamente no es bueno para su salud.

Haz gominolas caseras:

Para que tus hijos puedan comer golosinas más saludables, puedes hacerlas tu en casa. Una de las formas más fáciles es con gelatina, un alimento mucho más saludable. Sólo necesitas seguir las instrucciones y ponerlas en moldes con formas divertidas y pasarlas al final por azúcar.

Si come muchas golosinas:
- Ofrécele galletas con un relleno que le guste. Si ya toma chucherías a diario, intercala las galletas día si día no.
-Déjale que te ayude en la cocina, que toque los alimentos, los pruebe:
-Ponle el frutero a mano. Si tiene aversión a la fruta, que la tome pelada y troceada con una salsa que le guste, por ejemplo manzana y plátano a taquitos con salsa de chocolate en una merienda. O un banana split con helado.
-Dale frutos secos sin cáscara.
-Enséñale a que cuando le regalen algún caramelo, chicle… se lo dosifique y te pida permiso para comérselo.

¿Te ha gustado este artículo?

clear

Subscripción a newsletter

Nombre

Correo electrónico

Repite el correo electrónico

Comparte

Google+
Tumblr
Pinterest
WhatsApp
Telegram