menu
keyboard_arrow_down

Freno a la obesidad infantil


España es el segundo país con mayor tasa de obesidad infantil de la Unión Europea
 

La prevalencia de sobrepeso y obesidad aumenta de forma preocupante en el mundo, y por lo que a los pequeños españoles se refiere, una prevalencia de sobrepeso superior al 25% y de obesidad en un 5% los sitúa a la cabeza de Europa, con la segunda mayor tasa de obesidad infantil en la Unión Europea.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial. Y la preocupación radica en su asociación con las principales enfermedades crónicas de nuestro tiempo (en las que la obesidad coadyuva en las cifras de morbilidad y mortalidad) como son las cardiovasculares, diabetes, hipertensión y cáncer.
Pero si en los adultos la obesidad está asociada también a otras patologías, como las enfermedades respiratorias y la artrosis, es en los niños y adolescentes donde el problema se hace más grave ya que, de no tomar medidas a tiempo sobre sus hábitos, hay una alta probabilidad de que el niño obeso se convierta en un adulto obeso.

En la población más joven las enfermedades asociadas a la obesidad incluyen la hipertensión arterial, hiperinsulinemia, dislipemia, diabetes mellitus tipo 2, agravamiento de enfermedades respiratorias como el asma, así como problemas psicosociales. Enfermedades todas ellas que reducen nuestra calidad de vida y la vida en sí. La obesidad por su parte puede llegar a reducir en una persona diez años de su existencia.

VIDA SEDENTARIA Y MALA ALIMENTACIÓN

Cambios económicos, sociales y demográficos influyen en esta tendencia creciente de la obesidad infantil. Los cambios alimentarios, en los que las dietas tradicionales se reemplazan por otras más calóricas y con menos carbohidratos complejos y fibra, se combinan con un estilo de vida más sedentario y una disminución de la actividad física, debido a las nuevas tecnologías, el ocio pasivo y el mayor acceso a los transportes.
Como puede verse, la alimentación poco saludable y no practicar actividad física con regularidad son las principales causas de las enfermedades crónicas más importantes, y ambas son susceptibles de modificarse sensibilizando a la población y fomentando los buenos hábitos desde la infancia.

SALUD FÍSICA Y MENTAL

La obesidad a edades tempranas está asociada con problemas ortopédicos provocados por sobrecarga en el aparato locomotor, alteraciones metabólicas, problemas de sueño, disneas de esfuerzo ante el ejercicio, problemas de piel o hipertensión.
Tampoco hay que olvidar la repercusión sobre el desarrollo psicológico y la adaptación social de los niños con sobrepeso/obesidad. Una pobre imagen de sí mismos y expresar sensaciones de inferioridad y rechazo es un patrón que se repite; también el que la discriminación por parte de los compañeros desencadene actitudes antisociales que los puede conducir a la depresión y aislamiento.

MOVERSE MÁS Y COMER MEJOR

Desde las diferentes administraciones se establecen programas para tratar de poner freno a este problema. Las intervenciones desde el ámbito sanitario y escolar que deben extenderse al familiar van dirigidas a una combinación de dos estrategias: aumentar la actividad física de los escolares y modificar sus hábitos dietéticos.

En este sentido, es vital un buen desayuno, la primera comida del día, para prevenir la obesidad, hecho que llevó al Ministerio de Sanidad a insistir en el lema “¡Despierta, desayuna, come sano y muévete!” No en vano, son muchos los niños y jóvenes que no desayunan o lo hacen de forma rápida y nada equilibrada, cuando el desayuno debería cubrir al menos un 25 por ciento de las necesidades nutritivas del escolar.

Adquirir hábitos saludables y sostenibles para toda la vida desde la infancia es un reto fundamental al que estamos llamados todos. A fin de cuentas, y como dicen los expertos, alimentarse de manera sana está en la tradición de nuestra dieta mediterránea y hacer ejercicio no supone un esfuerzo excesivo.

Otro de los últimos estudios al respecto asocia, además, una mayor prevalencia de sobrepeso-obesidad cuanto menos tiempo duermen los niños.

Para más información, consultar www.naos.aesan.msps.es (sobre la Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad. NAOS)

¿Te ha gustado este artículo?

clear

Subscripción a newsletter

Nombre

Correo electrónico

Repite el correo electrónico

Comparte

Google+
Tumblr
Pinterest
WhatsApp
Telegram