menu
keyboard_arrow_down

Los niños y sus amigos


Un amigo no solo es un compañero de juegos de nuestros hijos sino un elemento fundamental en su desarrollo. Con el tiempo los amigos cobran más y más importancia, pero también pueden provocar peleas, conflictos y tensiones

Sus primeros “amigos” son sus muñecos o una pelota. Para un bebé, sus padres son todo y durante la primera infancia juega solo o con hermanos, pero pronto los niños empiezan a compartir experiencias con personas ajenas a la familia. Con la edad, los amigos empiezan a adquirir importancia y cada vez más el niño buscará en ellos compañía, complicidad y consejo.

Los amigos acompañan, enseñan a compartir, a resolver conflictos, a desarrollar la empatía, y a ver la vida desde el punto de vista de los otros. Forman parte esencial del niño.

A CADA EDAD UN TIPO DE AMIGOS

Los primeros amigos se hacen en el jardín de infancia o zonas de columpios. A esa edad jugar es una actividad fundamental en la socialización del niño y los amigos les ayudan a desarrollarse emocionalmente, además de aprender juntos habilidades sociales.

Los amigos de los menores de 6 años son los niños que juegan con ellos y ya se empieza a sufrir con los amigos cuando le excluye y prefiere a otro.

A los 7 años empiezan los juegos en grupo y aparece la necesidad de reciprocidad e igualdad. Juzgan y comparan a los amigos, valoran “quien hace qué para quien”, a quien invitan y quien le invita a quedarse a dormir o a su cumpleaños.

A partir de los 10 años la amistad se intensifica y se prefieren amigos del mismo sexo ya que tienen intereses comunes y distinto nivel de maduración.

De los 10 a los 12 años los amigos empiezan a cobrar más importancia, aunque varían si cambian de clase o rutina.

A partir de la adolescencia los amigos son parte central de su vida. Es una etapa caracterizada por la necesidad de formar parte del grupo y de diferenciarse de los padres. Las amistades son más estrechas y juegan un papel primordial.

Para un adolescente, sus amigos son los que mejor le comprenden, con quien comparten inquietudes y objetivos y quienes les apoyan y ayudan. Para ellos es fundamental ser aceptados y queridos por su grupo por lo que es difícil que se muestren en contra de sus afirmaciones, también se vuelven más posesivos.

Es la edad de los “mejores amigos”, sobre todo las chicas que necesitan compartir todo lo que les ocurre. En general las niñas desarrollan una o dos amistades más fuertes y los chicos tienen más amigos, pero menos íntimos

PAPEL DE LOS PADRES

Los padres no sólo son un ejemplo con su comportamiento con sus propias amistades, sino también juegan un papel importante a la hora de fomentar y relacionarse con las amistades de sus hijos.

Hay que tener en cuenta que tener amigos es muy positivo. Hay que fomentar que el niño se relacione desde pequeño, pero sin forzar la amistad. Es muy difícil imponer un amigo, aunque si se puede potenciar acercamientos o distanciamientos.

Asimismo, hay que aceptar que al crecer, los hijos tomarán sus propias decisiones y eso incluye elegir a sus amigos

En cualquier caso, es importante conocer a los amigos de los hijos, ya que de esta forma se crea un clima de confianza y permite saber que hacen, como piensan y que actitudes tienen. Eso incluye también conocer a sus padres.

QUE HACER SI....

No nos gustan sus amigos

A muchos padres no les gustan los amigos de sus hijos, pero hay que diferenciar los amigos que no nos gustan por “juicios sin información objetiva” de los que realmente ejercen una mala influencia. Amistades negativas son aquellas que contradicen con su ejemplo los valores que los padres les están enseñando, les inducen a un comportamiento inadecuado o les manipulan y presionan.

Es aconsejable no criticar a los amigos, ya que así se refuerza la actitud del hijo, que no dudará en defenderles. Es mejor cuestionar actitudes concretas y no hay que olvidar que es mejor la persuasión que la prohibición.

También ayuda conocer la relación de amistad. En ocasiones la mala influencia se deba a una falta de confianza en sí mismo. En ese caso en lugar de insistir en que deje a ese amigo, es mejor reforzar su autoestima para evitar que sea fácilmente manejable.

Cuando los niños son pequeños es más fácil hacer que cambien de amistad. Basta cambiar sus hábitos para que entable nuevas relaciones, pero en la adolescencia la situación se complica.

La comunicación es la base para evitar problemas. En momentos de conflicto, es importante dialogar con ellos sobre situaciones de riesgo y dialogar, pero evitando sermones. Comunicarse es la mejor forma de que escuchen y sigan nuestros consejos y orientaciones.

Hablar sobre la influencia de los amigos les ayudará en el futuro a resisitir ante situaciones de mandato. La mejor prevención es sin duda una buena relación familiar que favorece que el niño confíe en sus padres y sea menos manipulable por su entorno.

Es también positivo promover diversos grupos de amistades, de forma que sea más difícil que se dejen llevar por las presiones de un grupo concreto. En un momento en el que un amigo ejerza una mala influencia, otro amigo podrá contrarrestarla.

Mi hijo no tiene amigos

Si les cuesta hacer amigos, puede tener un problema de autoestima, timidez o falta de habilidades para la relación interpersonal Para ayudar al niño se debe aumentar su confianza.

También se puede fomentar amistades apuntándolo a actividades de grupo como deporte, música o teatro, donde seguro hará nuevas relaciones

Tiene amigos imaginarios

Suelen ser frecuentes en los niños pequeños. Parece que el menor desarrolla un mundo de fantasía “paralelo a la realidad”, a través del cual expresa sus miedos, deseos e inquietudes. No es preocupante, ya que es muy habitual.

No hay que estimularlo ni participar de esta fantasía, pero tampoco reñirle o prohibirle hablar sobre este “amigo”. Se debe estar atentos y escuchar cuando habla con él, ya que puede proyectar en él alguna necesidad.

Hay que potenciar que juegue con otros niños para que vaya abandonando ese mundo de fantasía y sólo hay que preocuparse si se vuelve retraído o con un comportamiento agresivo

Los amigos imaginarios suelen desaparecer a los 6-7 años, coincidiendo con el primer ciclo de primaria.

Sus amigos le dejan de lado

Puede ocurrir que un niño sienta de pronto que sus amigos le rechazan. El menor vuelve a casa triste, llorando o se vuelve retraído.

Suele pasar cuando por un conflicto, se ha enfrentado con otro niño y este vuelve en contra de él al resto de amigos.

Es importante reforzar su autoestima, instarle a que solucione el problema hablando o que se acerque a otro grupo para hacer nuevas amistades.

Si la situación persiste en el tiempo y le afecta en exceso se debe hablar con los profesores para que medien.

CÓMO FAVORECER LOS BUENOS AMIGOS

-Supervisar el entorno donde van a hacer amigos/as.

-Fomentar la práctica de deporte.

-Invitar a los amigos a casa.

-Conocer a los hijos incluye conocer sus gustos y sus amigos

¿Te ha gustado este artículo?

También te puede interesar...

clear

Subscripción a newsletter

Nombre

Correo electrónico

Repite el correo electrónico

Comparte

Google+
Tumblr
Pinterest
WhatsApp
Telegram