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¡Mamá, me aburro!


Los niños suelen aburrirse. Pero los padres no deben organizarles nuevas actividades, ya que el aburrimiento ayuda a desarrollar la imaginación y la creatividad

Cuando salen del colegio suelen ir a actividades extraescolares o realizan deporte. Los fines de semana sus padres les organizan todo tipo de planes y en casa tienen ordenador, tele, videojuegos y decenas de juguetes, más de los que pueden utilizar. Pero a pesar de todo, los niños de hoy en día se aburren.

Cuando un niño se acostumbra a tener todas las horas de su vida programadas y a los padres pendientes de sus más mínimos deseos, no sabe qué hacer con el poco tiempo que le queda libre y desconoce los mecanismos y formas de entretenerse solo, por lo que llama constantemente la atención de sus padres o de otros adultos para que jueguen con él.

Aburrirse es sinónimo de cansancio, fastidio y tedio. Son momentos en los que el tiempo pasa lento y nada consigue distraerlos, entretenerles o divertirles. Es una sensación que han sufrido niños de todas las épocas, pero quizá en esta es más frecuente. Pero contrariamente a lo que pueda parecer, el aburrimiento puede ser bueno y muy positivo para los menores.

A pesar de todo, la mayoría de familias no deja a los niños tiempo libre, no se les ofrecen horas para no hacer nada, o al menos nada que no esté planificado por un adulto.

Nos preocupa que no hagan nada, y buscamos rápidamente actividades para llenar todo su tiempo. Antes bastaba la calle y un amigo para pasar toda la tarde y una tarde en el circo o ir al cine era todo un acontecimiento. Los niños podían jugar horas y horas con un simple palo o un balón.

Hoy en día los juegos son tan completos que sólo les falta jugar solos, y dejan poco espacio para la imaginación. En muchas ocasiones el menor es un simple espectador del juego, lo que provoca que, pasada la novedad, se olvide del juguete, ya que no le divierte.

Además, acostumbrados a que les ofrezcan un sinfín de actividades, ahora la mayoría de niños se levanta y preguntan a los padres ¿Qué hacemos hoy? ¿y yo qué hago ahora? Y se molestan cuando se les contesta que nada o se les dice que sean ellos los que imaginen cómo distraerse.

Pero no es culpa suya, simplemente no están acostumbrados a entretenerse solos. Además, la estructura familiar de hoy en día potencia que los niños se aburran, ya que se tienen pocos hermanos o primos con los que jugar.

Para contrarrestar esta situación, es necesario dejar que ellos mismos ideen sus propios juegos. Dejarles que se aburran un poco es una fórmula muy efectiva para ayudarles a aprenden a buscar sus propias diversiones.

El aburrimiento es creativo y puede servir de estímulo, les proporciona la ocasión para improvisar, buscar, explorar, ensayar y finalmente idear sus propios juegos. El vacío les obliga a innovar y eso será muy importante y útil en su vida adulta.

Si el niño está acostumbrado a que todo se lo den hecho y no experimenta la necesidad de actuar, no aprenderá a gestionar su tiempo, a buscar en su interior, en lugar de estar siempre pendiente de estímulos externos o bajo la dirección de los adultos.

Pero si le damos espacio y tiempo para desarrollar su imaginación nos daremos cuenta que son más creativos de lo que pensamos y al poco tiempo toman iniciativas.

Por eso, es tan importante potenciar la creatividad de los más pequeños desde que son bebés y seguirla estimulando cuando van creciendo.

RECUERDA…

-No llenes todas las horas de la agenda de tus hijos con actividades programadas

-No les organices algo en cuanto te pregunten ¿que hacemos ahora?, deja que sean ellos los que busquen soluciones

-Deja que los niños jueguen solos, sin la continua dirección o mediación de un adulto

-Estimula que sean ellos los que pongan las normas del juego

-Proponles que se inventen juegos

-Potencia que jueguen al aire libre

-Buscar romper la rutina, salte de lo común y déjales hacer cosas diferentes e innovadoras

-Evita los juguetes que convierten al niño en un simple espectador y lo muñecos que lo hacen todo, ya que impiden al niño interactuar con ellos.

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