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Navegar por la campiña francesa con niños


¿Quieres embarcarte con tus hijos en una casa-flotante, conocer pintorescos pueblos medievales y mercadillos, divertiros en festivales, dejaros acariciar en la cubierta por el sol, pescar o pasear en bicicleta entre viñedos? Entonces tu destino es recorrer el Canal del Midí en Francia 

En el sur de Francia se encuentra la región del Languedoc, donde hace cuatrocientos años se construyó un canal con el que se quería conectar el Mediterráneo y el Atlántico a partir del río Garona. Sus originales fines comerciales han sido sustituidos en la actualidad por su uso turístico.


En el Canal del Midi padres e hijos podrán disfrutar de a un viaje maravilloso a través del corazón del campo gastronómico del Languedoc, una de las más ricas regiones vitivinícolas francesas, declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Pocas cosas son comparables a avanzar plácidamente al ritmo que marcan las aguas, resguardados bajo la sombra de los plataneros, descubriendo la historia de pequeñas aldeas, viñas meticulosamente cuidadas y navegar atravesando esclusas de gran belleza, pasando bajo puentes de arcos y antiguos acueductos.

Diversas empresas facilitan el alquiler de barcos para poder navegar a lo largo de todo el canal. Existen diferentes tipos de embarcación, adaptadas a todos los bolsillos, desde lanchas modernas a barcas tradicionales acondicionadas para toda la familia, pasando por barcos-casa con todo tipo de comodidades.

A lo largo del recorrido se puede tomar el sol, pescar, disfrutar con los bosques de las orillas o dar un paseo ribereño por la campiña tras amarrar el barco a alguno de los muelles, pasando por paisajes de viñedos y girasoles, pequeños pueblos y ciudades históricas, alternando el barco y la bicicleta, el viaje cultural con el gastronómico.

El canal nace en Toulouse y muere en Béziers, en el Mediterráneo, cerca de Marsella. Se trata de un viaje lento y pausado, que termina al llegar a la ciudad medieval de Carcasona, durante el cual se puede disfrutar también de sus buenos vinos y su rica gastronomía, como el guiso La Cassoulet, del que existen diferentes variantes, aunque sus ingredientes básicos son las alubias blancas, el hígado de oca y el embutido de cerdo.

El viaje se inicia en Touluse, la ciudad de los ladrillos rosas, con sus calles pintorescas y sus restaurantes, museos e iglesias, donde los más pequeños podrán disfrutar con un salto a la modernidad gracias a la Ciudad del Espacio, un parque temático que propone un viaje estelar.

Una vez iniciado el recorrido se suceden bellas poblaciones rurales, la primera de ellas es Port Lauragais, a 75 km de Toulouse. A pocos kilómetros se encuentra Castelnaudary, junto a un embalse en el que se practican deportes náuticos. En la orilla norte del Canal se asienta el macizo de la Montaña Negra. Destaca también la medieval Saint-Félix Lauragais, donde se puede hacer un alto en el camino, ya que es punto de partida de rutas de senderismo.

Otros pueblos pintorescos que recorre el canal son Saissac, donde conviven ruinas de castillos cátaros con saltos de agua y bosques y Revel, ciudad-bastida, donde cada sábado se celebra un animado mercado en la plaza principal.
Más adelante, siguiendo el curso del río, se llega a Montolieu, una histórica ciudad apodada «la villa del libro» por los numerosos establecimientos, museos y exposiciones, además se puede visitar el lago de Saint-Ferréol, un lugar tranquilo apto para el baño.

La ciudad de Bèziers está rodeada de magníficos jardines y un pequeño casco antiguo situado alrededor de la catedral. Esta ciudad cuenta con los mejores festivales de Francia, donde los vinos de Corbières y Minervois fluyen en abundancia.

El final del recorrido es Carcasona, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997 ya que se trata de la ciudad fortificada más grande y mejor conservada de Europa. Fue lugar de asentamiento de los cátaros y se divide en dos “ciudades”, la medieval, a la orilla derecha del río, y la Ciudad Baja o Bastide Saint-Louis, en la izquierda.
Además, no hay que olvidar que el centro neurálgico del canal, es la escalinata de esclusas de Fonserannes cerca de Beziers representa una verdadera proeza técnica y unmaravilloso atractivo turístico.

CONSEJOS PRÁCTICOS

-Cómo llegar: varias compañías aéreas vuelan desde diferentes ciudades españolas hasta Toulouse. El aeropuerto se encuentra a 8 km del centro y cuenta con una línea de autobuses con salidas cada 20 minutos y parada de taxis. También se puede llegar en tren o en carretera por la autopista A-61 desde Barcelona y la A-62 desde San Sebastián.

-Alquiler: las agencias de viajes se encargan de alquilar las barcas

-Cuando ir: los mejores meses para navegar son entre marzo y noviembre

-Conocimientos: no se requiere ningún permiso especial para la conducción y bastan unas sencillas explicaciones que se dan al inicio para el paso de las esclusas y los amarres

-Alternativas: un medio de transporte complementario es la bicicleta, que cuenta con un carril específico paralelo al canal. Muchos barcos las incluyen, pero también se pueden alquilar cerca de los puestos de amarre. También se pueden alquilar bicicletas de agua y utensilios de pesca.

- Duración: todo el trayecto se puede realizar en unos 10 días, pero la mayoría de los turistas le dedican una semana más.

- No olvides que hay que pagar el impuesto de navegación.

CUÉNTALE A TUS HIJOS…

-Primero se llamó Canal Real de Languedoc y fue construido durante el reinado de Luis XIV, conocido como el Rey Sol

-El ingeniero Pierre-Paul Riquet dedicó la mayor parte de su vida y su fortuna a este proyecto, fue el encargado de supervisar este canal durante 15 años empleando a 12.000 obreros.

-Monarcas y emperadores, desde César Augusto a Carlomagno ya habían soñado con llevarlo a cabo, ya que la vía fluvial era más rápida y segura para llevar sus barcos de costa a costa sin tener que rodear la península Ibérica y atravesar el temido Estrecho de Gibraltar

-Tiene doscientos kilómetros y cuenta con 63 esclusas, 126 puentes y 6 presas. Además durante su construcción se plantaron 100.000 árboles, sobre todo plataneros.

-Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.

-Las esclusas permiten la regulación del caudal de agua así como la circulación de las embarcaciones sobre el Canal.

- Hoy en día se ha convertido en un recorrido turístico, pero durante siglos fue indispensable para el comercio del vino y la madera.

-Muchas ciudades de las orillas del canal están ligadas a los Cátaros, un movimiento religioso-cultural que proponía un nuevo orden social a partir del ascetismo. Llegó a tener tanta influencia que la iglesia, apoyada por la corona de Francia, instó su erradicación mediante una cruzada que provocó una represión sangrienta.



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