Patinar es un deporte muy divertido y completo. Para los niños es muy fácil de aprender- para los mayores no tanto, aunque también- y además es muy agradecido por la sensación de libertad que da a los niños moverse tan rápido con sus pies.
Si a tu hijo le ‘pica’ la curiosidad por este deporte, no te lo pienses y buscad un sitio en vuestra ciudad en el que pueda empezar a retarse a sí mismo. Lo más adecuado es buscar espacios amplios y de suelo liso, ya que así es más fácil deslizarse.
La primera lección del patinaje es aprender a caer y, sobre todo, a levantarse. Una vez aprendido esto- que no es fácil- irán aprendiendo lo demás. Al principio puedes llevarle de la mano pero tarde o temprano tendrá que empezar a caerse por sí mismo, y así será como aprenderá.
Es un deporte muy completo porque les enseña a mantener el equilibrio y a desarrollar la agilidad física.
Además de potenciar los músculos de las piernas, enseña a desarrollar el sentido del equilibrio y desarrolla la concentración.
A parte de todos los beneficios que tiene cualquier deporte, en particular el patinaje es un deporte de superación a uno mismo.
Existen modalidades de competición con los demás, pero sobre todo al principio, lo importante es mejorar. Y, para ello, patinar con más niños y aprender de los demás mientras enseñamos a los demás, es básico. Por eso es el patinaje es un deporte muy educativo ya que lo importante no es ‘ganar’ si no mejorar.
¿Qué patines son mejores?
Existen dos tipos de patines, los de línea y los quads (que son los clásicos de cuatro ruedas). No existe ninguno más indicado, son diferentes formas de patinar y cada niño elige la que le apetece más.
Pero, a la hora de aprender, para los niños, no hay grandes dificultades, es sólo cuestión de que prueben y elijan la que más les gusta.
A la hora de comprar unos patines para los niños lo importante es que se ajusten perfectamente a su pie. Lo ideal es que se aten con cordones en la parte del pie, y con un cierre en la parte del tobillo.
Para los niños pequeños existen unos patines extensibles, que pueden hacerse grandes a medida que van creciendo, de forma que les duren al menos, un par de años.
Y después…
Existen muchísimas modalidades de patinajes, a medida que los niños van aprendiendo a dominar sus pies, descubren qué les gusta más: el patinaje artístico, urbano, patinaje sobre hielo, de carreras, slalom…
Cuando vayan descubriendo y perfeccionando la técnica, seguramente se decantarán por una opción u otra. Hasta ellos mismos se sorprenderán al descubrir lo que son capaces de aprender.
Cómo aprender
En Valencia hay una asociación llamada ‘Valencia patina’. En la Fuente del Palau de la Música se reúnen muy a menudo para patinar.
Desde hace algún tiempo imparten también clases gratuitas de iniciación al patinaje para niños. Pueden acudir niños entre 4 y 14 años, no importan si no saben patinar aún o si dan sus primeros ‘pasitos’. Las clases son abiertas a todos los primeros domingos de cada mes a las 11:30 horas. Los monitores estarán por allí dispuestos a enseñar a los niños a patinar mediante los juegos que organizan. Los viernes por la tarde, sobre las 20.00 también hay clases de iniciación, a las que pueden asistir tanto niños como adultos.
El único requisito para participar es traer vuestros patines y la protección recomendada (muñequeras, coderas, rodilleras y casco) y que vayan acompañados de sus padres en todo momento (no es necesario que vayan en patines). Además de esto, cada vez surgen más asociaciones que fomentan el uso de los patines en las ciudades. Por ejemplo en Barcelona existe también la Asociación de Patinadores de Barcelona que organiza muchas actividades, así como también en Madrid
Si tus hijos empiezan a patinar…
- No les permitas que se cojan de la bicicleta de sus amigos y se dejen arrastrar: Cuando los niños empiezan a patinar muchas veces quieren ir rápido y se cogen de la bicicleta de sus amigos. No les permitas que hagan esto, ya que pueden caerse al no poder mantener el equilibrio a velocidades tan altas y tener un accidente.
- Al empezar han de patinar únicamente en zonas libres de tráfico: Han de aprender a patinar fuera de la calle o la carretera, en los parques y jardines con zonas acotadas son ideales, ya que aunque controlen menos los patines, el único riesgo que corren es caerse al suelo.
Cuéntales a tus hijos…
- El patinaje sobre hielo tiene su origen en Holanda en el siglo XIV. La necesidad que cruzar los canales en invierno, cuando estaban helados, hizo que se crearan patines con cuchillas de madera. No fue hasta el siglo XVII cuando este medio de transporte se convirtió en deporte.
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