3.500 ejemplares de 150 especies diferentes viven en el Bioparc de Valencia en un entorno en el que, sin barreras a la vista, el visitante puede sumergirse en la naturaleza africana y vivir una experiencia inolvidable. Su creador cuenta algunos de los secretos de uno de los dos únicos “zoo-inmersión” de Europa
-¿Que distingue a Bioparc Valencia de otros zoos de España y de Europa?
-Bioparc Valencia y Bioparc Fuengirola son los dos únicos parques zoológicos de Europa enteramente diseñados con la técnica de “zoo-inmersión”, que busca sumergir al visitante en una cuidadosa réplica de los hábitats de origen de las especies. A diferencia de los zoológicos de exposición directa, planteamos una solución de continuidad entre el espacio que ocupan los animales y el que ocupa el público, creando un entorno sugerente y generando una emoción difícilmente obtenible de otro modo. Así rompemos la sensación de cautiverio, más evidente en otros parques más tradicionales.
-¿Que se ha buscado con la creación de un parque de estas características?
-Dignificar la labor del parque zoológico al más alto nivel, no solo como la mejor oferta de ocio familiar posible, sino como una gran plataforma de educación medioambiental y conservacionista.
-¿Cuantos expertos trabajan para garantizar su funcionamiento y el cuidado de los animales?
-Hay 160 trabajadores altamente cualificados, entre cuidadores, biólogos, veterinarios, jardineros, ingenieros, etc. Y muy importante: 40 personas trabajan en el departamento de educación.
-¿Que es lo más complicado a la hora de construir y hacer funcionar un parque de estas características?
-Bioparc es un ente vivo muy complejo. Lo más difícil es lograr un equilibrio entre todas las partes implicadas en el bienestar animal, sin perjudicar la estética. Por ejemplo, hemos desarrollado un sistema de limpieza de aguas utilizando distintas especies de peces que se alimentan de materia orgánica. De este modo evitamos usar productos químicos, y nuestras aguas se convierten en sistemas biológicos “vivos”.
Uno de los recintos más complejos es la Cueva de Kitum, donde se ven hipopótamos y cocodrilos bajo el agua, algo nunca logrado en España. Cada hipopótamo deposita 50 Kg diarios de heces en el agua, y mediante un complejo sistema de filtración conseguimos mantener el agua limpia y transparente, con la ayuda de cientos de peces “cíclidos” originarios del Lago Malawi.
-¿Cuántos animales han nacido ya en el Bioparc Valencia?
-Participamos en 40 programas a nivel europeo de mantenimiento y reproducción en cautividad, denominados EEP. Y estamos teniendo un éxito tremendo. Los grupos reproductores se han adaptado tan bien, que no es inusual que las hembras se pongan de parto durante el día, en el recinto exterior, a la vista de nuestros visitantes. El verano pasado se pudo contemplar en vivo y en directo uno de los espectáculos más asombrosos de la naturaleza: el parto de una jirafa, con una caída de dos metros de altura.
-¿Que es lo que más gusta a los niños?
-Es difícil de decir. Quizá Madagascar, un recinto donde ninguna barrera les separa de varias especies de lémures, o la sabana, con los leones observando los rebaños desde su atalaya rocosa, sin duda les recuerda a “El Rey León”. Y uno de los puntos más emocionantes de la visita es el baño de los elefantes.
-¿En qué proyectos medioambientales participa el Bioparc?
-A través de la Fundación Bioparc financiamos proyectos de conservación in situ, es decir, en la naturaleza. Algunos de estos proyectos benefician a especies que se encuentran en Bioparc Valencia pero también tenemos varios proyectos en Filipinas e Indonesia, donde protegemos a los últimos dragones de Komodo.
-¿Cómo es la relación con otros zoológicos?
-Excelente. Bioparc Valencia es un miembro destacado de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), que reúne a los 300 mejores zoos y acuarios de Europa. También somos miembros de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA). Y tenemos una buena relación con varias instituciones zoológicas de Estados Unidos, Latinoamérica, Sudáfrica, Singapur, Hong Kong, etc.
-Hay mucha gente que critica a este tipo de recintos, por qué consideran que los animales deben vivir en cautividad. ¿Qué les diría?
-Les diría que vengan a visitar Bioparc, que vean a nuestros animales, la cara de los niños y la emoción que en ellos generan. Les pediría que escuchen las explicaciones de nuestros monitores. Les explicaría la labor que hacemos desde la Fundación Bioparc. Estoy seguro de que muchos cambiarían de opinión.
© 2012 padres o nones | Todos los derechos reservados | Diseño Web