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El cáncer explicado a los niños


Explicar a un niño en qué consiste enfermedades como el cáncer cuando la padece alguien cercano puede resultar muy complicado. Hay que decirles siempre la verdad, pero sin crearles inseguridad y adaptando la información a su edad y capacidad de comprensión


Para hablar a los niños sobre el cáncer es fundamental que los padres se informen primero en qué consiste.

Mitos y leyendas

La Unión Internacional Contra el Cáncer a través de la campaña “¿Sabías que…?” denuncia mitos y creencias en torno a la enfermedad y recuerda que es fundamental una actitud positiva frente a ello.

Por eso inciden en que el cáncer no es una sentencia de muerte y aseguran que con pocas excepciones, casi todos los tipos de cáncer en etapas tempranas son menos letales y tienen posibilidad de tratamiento. Además, recuerdan que el estilo de vida saludable es la mejor manera de prevenir un cáncer.

Mi papá tiene cáncer

Es fundamental que los niños comprendan qué está pasando a su alrededor y puedan ponerle nombre, de lo contrario, pueden imaginarse que hay un problema mayor del que hay y pueden caer en sentimientos de soledad y culpa.

El momento de explicarle a nuestros hijos que sufrimos una enfermedad como esta es muy doloroso tanto para ellos como para nosotros, por eso es importante que elijamos un momento en el que el niño esté preparado para escuchar y evitar las interrupciones (la televisión, el ordenador y los móviles son distracciones que hay que evitar).

Además, es recomendable que lo hagamos acompañados de alguna persona que pueda servir de referencia a los niños y de apoyo para nosotros.

Es imposible saber cómo va a reaccionar, habrá niños que expresarán sus dudas, otros que no responderán nada, a algunos les costará más tiempo expresar sus sentimientos… por eso hay que estar preparados para responder a sus posibles preguntas de manera sencilla para que puedan comprender lo que está pasando. Expresar nuestros propios sentimientos les ayudará a ellos a expresar los suyos.

Es posible que pregunten a otros miembros de la familia para asegurarse de que saben y entienden lo que está pasando, como a sus tíos o sus abuelos, por eso hemos de informar también al resto de la familia sobre cómo han de responderles para no alarmarles.

Recuerda que el maestro del niño puede ser también una clave esencial para detectar cómo ha afectado la enfermedad y darle respuestas.

¿Y ahora qué?

Hay que intentar atajar las principales preocupaciones de los niños pequeños, por eso es importante que nos adelantemos a los posibles cambios en su rutina. Si vamos a ingresar en el hospital durante algún periodo hay que explicarle para qué y, por ejemplo, decirles quién le llevará a la escuela a partir de ese momento.

Los tratamientos para el cáncer pueden llevar como consecuencia una fatiga o pérdida de cabello, por eso hay que explicarles a los niños que es normal que esto ocurra y que cuando acabe el tratamiento todo volverá a la normalidad.

Para los padres puede llegar a ser más angustioso el sufrimiento de sus hijos que la propia enfermedad. Es imposible evitar que los niños lo pasen mal con cualquier enfermedad que afecte a sus padres o a las personas de referencia en su vida, por eso, las respuestas claras son la mejor manera de hacerles comprender y crearles un marco de seguridad.

Infórmate

Busca información especializada que puedas comprender, pregunta a tu médico, consulta con especialistas y aclara todas tus dudas sobre cómo plantearles el problema a tus hijos. Hay páginas webs muy interesantes en las que puedes contactar con otras personas que han pasado por la misma situación y con especialistas como la web "pacientes con cácer"

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