La Ley de Protección del Menor dice que los niños en situación de desprotección deben estar en familias y que sólo en casos concretos la Administración puede optar por una residencia de forma provisional y durante el menor tiempo posible. A pesar de todo, en España más de 14.000 chicos pasan la mayor parte de su infancia y adolescencia en centros de acogida.
Cada vez más familias se ofrecen para acoger temporalmente a un niño que por alguna circunstancia no puede o no es conveniente que viva con su familia, pero aún son insuficientes.
Las Comunidades Autónomas asumieron en 1998 unas 21.896 tutelas de menores de edad y en 2006 se habían elevado a 29.554. Paralelamente, el número de acogimientos residenciales en 1998 fue de 15.542 y en 2007 se redujeron a 14.126.
En cuanto al número de medidas de acogimiento familiar, en el año 1998 fueron 15.280 y en 2007 se registraron 19.894 (el 80% dentro de su misma familia y el 20% en familia ajena). A pesar de este incremento, son muchos los niños en situación de desprotección que no pueden optar a una familia de acogida y terminan en una residencia. Según revelan estos datos, el número de acogimientos tendría que seguir aumentando para conseguir ofrecer esta opción a todos aquellos menores que cada año se encuentran en situación de desamparo.
En Valencia se ha celebrado las III Jornadas Estatales de Acogimiento Familiar bajo el lema "Crecer en familia", que reunieron a cerca de 400 familias de toda España. El objetivo era promocionar, divulgar y fortalecer este recurso que permite ofrecer a los menores lo que todo niño necesita, que no es otra cosa que un hogar estable y el cariño de una familia que le den estabilidad y seguridad.
Así, desde las asociaciones se quiere apoyar la creación de una cultura de acogimiento como una respuesta eficaz y solidaria para estos niños.
Cualquier persona puede cuidar por un tiempo a estos niños tan necesitados, siempre contando con el apoyo de la administración, que se encarga de facilitar formación y ayuda tanto económica como orientativa para solucionar los posibles problemas que se puedan plantear en la convivencia.
Quienes pueden acoger a un menor:
- Toda persona mayor de edad con independencia de su estado civil y situación socioeconómica
- Todos aquellos que estén dispuestos a educar, cuidar y querer a un niño que lo necesite.
Qué deben ofrecer:
- Un ambiente adecuado compartiendo con ellos su vida cotidiana
- Pautas educativas y apoyo y ayuda para que sigan adelante.
Qué hay que hacer para ser una familia de acogida:
- Presentar una solicitud en los servicios sociales municipales o en la dirección territorial de la administración autonómica
- Participar en un curso de formación
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