Ropa, zapatos, cunas, cochecitos, colchas… y así hasta los 200 millones de productos infantiles que fueron lo que consumieron las familias españolas durante el pasado año.
Nadie duda que la mayoría de los padres no escatiman en gastos para sus hijos, especialmente con el primogénito, pero el incuestionable hecho de que los menores crecen rápido obliga a las familias a adquirir nuevos productos cada cierto tiempo.
Esto ha hecho que el sector no se haya resentido gravemente de la crisis económica, según confirmó el presidente de la Asociación Española Asepri, Vicente Mompó, quien destacó la calidad de los productos que se fabrican en nuestro país, lo que hace que se hayan incrementado las exportaciones, entre ellas a países como Italia, donde son muy exigentes.
Por otra parte en los últimos años se ha registrado un cambio sociológico en la compra de productos infantiles, según resaltó Mompó, ya que cada vez los menores hacen valer antes sus gustos. «Hasta los 6 años el padre es el que decide, a partir de esa edad el niño impone su criterio, ya no quiere entrar en tiendas infantiles y opta por las marcas». Una circunstancia que está obligando al sector a adaptarse.
En el caso de la moda, el precio medio de las prendas adquiridas en 2008 por las familias fue de 11,5 euros y los padres optaron por las compras de productos en cadenas de grandes monomarcas.
En cuanto a la puericultura, el consumo en ese mismo años se tradujo en 122 millones de euros y las ventas se concentraron principalmente en tiendas especializadas y grandes superficies. Las empresas de artículos de higiene y cuidado del bebé fuero las que más facturaron, seguidas de los productos estáticos como cunas, parques y tronas. En tercer lugar destacaron los rodantes como cochecitos de paseo y trasporte del bebé.
La asociación, que aglutina tanto a moda como puericultura, incide en que España está situada en un lugar privilegiado y su imagen de prestigio y calidad han hecho que apenas les hayan afectado la amenaza de prendas del sudeste asiático.
La Asociación Española de Fabricantes de Productos para la Infancia engloba a más de 200 compañías de moda infantil y puericultura y 300 marcas adheridas. Se trata principalmente de empresas pequeñas, la mayoría de las cuales se concentran en la Comunidad Valenciana.