Padres o Nones.

Obesidad infantil

Saber qué alimentos usar y cuales desterrar de la dieta nos ayudará a poner en cintura a la creciente obesidad infantil

Por: Amparo Lucas

Una dieta desequilibrada conducirá a los pequeños a una salud deficiente y/o obesidad con trastornos que van del colesterol a la apatía. Saber qué alimentos usar y cuales desterrar de la dieta nos ayudará a poner en cintura a la creciente obesidad infantil. Recuerda que los hábitos de hoy son herencia de salud para mañana.

Según el Ministerio de Sanidad, España cuenta con un 16% de obesos entre su población infantil. Los informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), muestran un 5% de obesidad infantil en España hace 15 años. Como vemos, nuestras cifras se han duplicado en un corto espacio de tiempo.
 

“Deriva” alimentaria


Transición Nutricional es un concepto que define como las sociedades se están alejando de sus alimentos y procesos autóctonos de preparación de esos alimentos. Esto conduce a una “deriva” alimentaria, basada en alimentos preparados fuera de casa, con rotura de horarios, procesados industrialmente, comida rápida…que nos alejan de nuestro recetario autóctono más saludable.
 

Pero, ¿en qué consiste la obesidad? Por definición, en un aumento de la composición corporal a expensas de tejido graso.
Es importante que la valoración del peso corporal del niño la haga un pediatra o un nutricionista, que cuentan con aparatos adecuados para medir la antropometría corporal.
 

Dieta desequilibrada


Es importante conocer los síntomas de una dieta desequilibrada; antes o después, una dieta incorrecta conducirá a los pequeños a una salud deficiente y/o obesidad, con trastornos como colesterol elevado, apatía…
 

-Consumo de bollería industrial, comida rápida y refrescos.
 

- Golosinas sin control.
 

- Bajo registro de aceptación de sabores, con una rutina de alimentos poco variada.
 

-Rotura de horario, poca estabilidad en el horario alimentario, comer viendo la televisión o enfrascados con videojuegos.
 

- Comer solo, sin supervisión y corrección de adultos.

 

El estilo de vida saludable también incluye una rutina de juegos al aire libre. Los niños que ven más de tres horas diarias la televisión desplazan otras actividades sociales con otros niños, como sencillamente jugar en un parque una hora cada día. Algo tan sencillo como esto les aleja de maquinitas y videojuegos que les mantienen sentados en el sofá.
 

Buenos hábitos


Es necesario huir de los alimentos desvitalizados. Este tipo de elección nos aleja de las decisiones personales en cuanto a la calidad de los procesos con los que cocinamos. No es lo mismo una tortilla de patata recién hecha en casa, con un aceite de oliva de una calidad que conocemos que comprarla hecha. Como mínimo esos alimentos no van a perder cualidades nutricionales porque nosotros los vamos a consumir enseguida.
 

Los productos alimentarios almacenados en las estanterías de un supermercado no imprimen pautas de calidad organoléptica -textura, aroma, color, sabor- en el paladar de nuestros hijos. Este es un registro de calidad que se aprende desde casa. Una “herencia” de sabores reconocidos que nos permite diferenciar lo bueno de lo mejor y de lo “no tan bueno”.
 

Golosinas por nutrientes


Los niños, para compensar la falta de nutrientes, tienden a compensarse comiendo golosinas, pero este comportamiento sólo deforma la calidad de su dieta aportando calorías vacías. La mejor forma de adquirir buenos hábitos alimentarios se inicia en el hábito del desayuno y se continúa con cuatro comidas más ese día.
 

De hecho, la dieta occidental actual tiene un consumo limitado de variedad de alimentos. Por ejemplo, nuestros dos cereales básicos de cada día son el trigo y el maíz. Alguna vez a la semana tomamos arroz descascarillado. Pero hay muchos otros cereales como son cebada, centeno, alforfón, trigo sarraceno, trigo espelta.
 

Un buen desayuno


A parte de los cereales o galletas con leche, podemos mejorar la variedad de desayunos, incluyendo zumo natural, fruta fresca, huevo, jamón dulce.
 

Si quieren una opción dulce de desayuno, podemos ofrecerles junto con la leche una tostada recién hecha con queso sin sal untado y mermelada con fructosa (sin azúcar blanquilla) y una fruta fresca, como puede ser un kivi.
 

Como almuerzo la mejor opción sigue siendo el bocadillo español, con jamón, atún, queso con tomate, alguna vez chocolate…

 

Y no olvides que la comida no es ni un premio ni un castigo, sino una necesidad.

 

CERO, MÁS Y MUCHO


Lo que conviene sacar de la lista de cualquier niño, sea obeso o no.


-Bebidas carbonatadas
-Bollería industrial
-Chocolate de mala calidad, con menos del 50% de contenido en chocolate puro (será a expensas de grasas y exceso de proteínas lácteas)
-Golosinas a deshoras. Siempre suelen quitar apetito por la comida.
-Papas, ganchitos, “OCNIS” (objetos comestibles no identificados)
Alimentos que pueden consumir 2-3 veces por semana
-Chocolate de calidad
-Frutos secos de calidad (tostados con sal o crudos)
Alimentos a incrementar
-En verano, helados y sorbetes (ver número anterior)
-Frutas-frutas frescas con yogur
-Leche con canela, merengada.
-Pizza casera, con mayor variedad de verduras
-Hamburguesa casera de ternera o pavo-pollo.
-Burguer-cangre-burguer*
-Sándwich “Todosano”*
-Ensaladas completas con pasta integral o arroz integral o pollo
asado, atún…
-Ensalada de fruta, gazpacho, vichysoisse.

Para más información: amparolucasalba.com—96-3911953

 3 comentarios
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Comentarios:

  Dice ser "Anónimo"  
domingo, 19 de diciembre de 2010, 16:55

cONSTANCIA Y BUENA EDUCACION SON LOS PILARES PARA QUE NUESTROS NIÑOS LLEVAN UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE, Y UNA una de las causas de la obesidad infantil es el exceso de productos lácteos que damos a nuestros niños. Estamos sustituyendo la fruta en muchas ocasiones por batidos, petit-suise, yogures, etc. Esto significa que facilitamos muchas calorías a los niños pensando que la leche es buena y es cierto pero en su justa medida. No olvidemos darles más fruta y menos batidos/yogures


  Dice ser "Alicia Sanchez"  
lunes, 29 de noviembre de 2010, 13:10

A la leche se ha asociado siempre con el calor de la madre y una buena nutrición. La leche materna desde luego es el mejor alimento para el bebé, pero cuando bebemos la leche de otro animal todo cambia, su composición química difiere de la leche humana y carece del campo energético de lo humano. El ser humano es el único mamífero que sigue bebiendo leche después de su normal periodo de lactancia.


  Dice ser "Coral"  
lunes, 22 de noviembre de 2010, 11:41

La obesidad es uno de los principales problemas de salud en los países más desarrollados e industrializados, no sólo por su elevada prevalencia, sino también por las graves consecuencias que a medio o largo plazo puede suponer para la salud.
http://www.cuidadoinfantil.net/dieta-contra-la-obesidad-infantil.html


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