Visitarla es regresar al medievo renacentista. Entre sus calles estrechas, el eco del Papa Luna, Felipe II, los caballeros templarios, los montesianos…
Plató cinematográfico de El Cid, la inexpugnable fortaleza sobre el peñón te cautivará. Y es que su enclave, historia y monumentalidad hacen de Peñíscola un destino inolvidable. Con su casco urbano amurallado adentrado en el mar, y convertida casi en isla, el castillo cual torre vigía corona el peñón.
La fortaleza está rodeada de un conjunto de murallas construidas en distintas épocas que protegen la ciudad antigua, y los muros de sillería recorridos por un cordón ornamental, así como las garitas vigías en las esquinas, convierten a Peñíscola en un peñón inexpugnable, único y de una belleza inusual.
Conocer la infinidad de historias que contiene el Casco antiguo de Peñíscola por medio de las rutas marcadas te llevará además a rincones y lugares únicos, como es el caso de la Porteta, el Portal Fosc, el Portal de Sant Pere, el Bufador (gran orificio entre las rocas por el que el agua del mar surge de forma brusca en los días de temporal) o la Iglesia de Nuestra Sra. De la Virgen de la Ermitana. Las sinuosas calles te acercarán a diversos miradores desde donde las vistas, hasta llegar a lo alto del castillo, son inigualables.
El Parque de Artillería es en la actualidad en un precioso parque botánico de especies autóctonas de la sierra de Irta desde donde disfrutar de las vistas de la bahía de Peñíscola. Junto a las rampas, túneles, polvorines, fosas y murallas, se dan cita palmeras, olivos y lavandas. Entre los meses de Junio y Septiembre este parque alberga una exposición de aves rapaces con entretenidas demostraciones de vuelo.
Tras el período de Germanías, Felipe II ordenó la construcción de nuevas defensas artilleras con el objetivo de protegerla de los ataques de los piratas berberiscos.
Castillo del Papa Luna
El Castillo conserva remembranzas de la presencia del Papa Luna (Benedicto XIII). Morada de los Caballeros Templarios y de los Montesianos se halla en un perfecto estado de conservación, por lo que podrás disfrutar de un sinfín de detalles.
El castillo del Papa Luna, del siglo XIII, comparte con el Vaticano y el palacio de los papas de Aviñón el privilegio de haber sido Sede Pontificia, y es que visitar Peñíscola significa retroceder en la historia y adentrarse en el medioevo renacentista. Para reponer fuerzas, nada como los restaurantes con encanto abiertos al mar.
Sierra y mar
Vale la pena detenerse y visitar la Sierra de Irta a través de los diferentes senderos para conocer la Torre Badúm, La Ermita de Sant Antoni, la Cala del Moro, la Playa del Pebret,etc... A lo largo del recorrido podrás avistar perdices, abubillas o coballas negras; también de una gran variedad de especies vegetales como el palmito, el enebro, la coscoja, el olivo o el algarrobo silvestre, así como diversas hierbas aromáticas que se emplearon como ingredientes de la conocida como tisana del Papa Luna en el siglo XV.
Y de la sierra a la playa. Si escoges la Playa Sur podrás contemplar la cara Sur del Peñón, con el puerto a sus pies. Si eliges la Playa Norte, la imponente presencia de la ciudad amurallada avanzando sobre el mar, al mismo tiempo que divisarás los 5,5 km de bahía.
No te pierdas…
El puerto. Conoce Peñíscola desde el mar y hazte marinero por unas horas. Súbete a la Golondrina embárcate en una travesía que te permitirá contemplar el peñón y el Castillo tal y como lo veían las civilizaciones que intentaron abordarlo, como los cartagineses, romanos, bizantinos, árabes… (Tfn: 964 48 02 00)
Museo del Mar. Descendiendo por las sinuosas calles te puedes acercar al Museo del Mar, en el Baluarte de Felipe II. Dispone de un pequeño acuario en donde podrás ver las especies marinas de la zona y acercarte a la tradición marinera de Peñíscola.
Tren turístico. Este tren te ofrecerá un recorrido guiado por las más de 5 km de paseo marítimo, conociendo las zonas más turísticas de Peñíscola.
De noche. Dicen que existen dos ciudades: de día y de noche. Si con la luz del día es un espectáculo contemplar su silueta, con el velo de la noche y el peñón iluminado de telón de fondo creerás formar parte de un escenario de película. Para transportarte al medievo, nada como recorrer las estrechas callejuelas con la luz asemejando la de las antorchas de antaño.
Festivales. Son de lo más variados. Teatro, música clásica, jazz y desde este año, también magia. www.peniscola.es
Palau de Congressos. No te olvides de acercarte por la Tourist Info a preguntar si hacen algún evento en el Palau de Congressos. Teatro, música, cine, exposiciones y magia se dan cita a menudo en la Ciudad del Mar. (Tourist Info Peñíscola, Paseo Marítimo s/n. Teléfono: 964 48 02 08 peniscola@touristinfo.net)
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