Padres o Nones.

"Verde, ¡qué asco!”

Enseñar a comer verduras a los niños no es fácil pero con imaginación, paciencia y constancia se puede conseguir. No solo son saludables sino fundamentales para su desarrollo

Por: Amparo Lucas

  La mitad de los niños españoles rechaza lo que le sirven en la mesa. Uno de cada tres sólo come lo que le apetece según la Fundación Sanitas


Asumir el reto de mejorar la alimentación de nuestros hijos enseñándoles a comer verduras es toda una odisea en el caso de algunos niños. Para asumir este reto, nosotros necesitamos algo más que rumorología de salud, pues de otro modo tiraríamos la toalla. Brevemente, destacar que lo que más hace un niño es crecer, jugar y estudiar. Como esto es una evidencia que a todos los padres interesa que se complete a la perfección, veamos unos cuantos motivos serios para redoblar nuestra atención:

Efecto protector

 

Las frutas y verduras corresponden en nutrición al grupo de alimentos reguladores. Aportan sobretodo agua, son ricas en vitaminas, sales minerales y pigmentos –como los beta-carotenos, licopenos, antocianinas entre otros- con propiedades antioxidantes.

 

Estos antioxidantes y algunas vitaminas y minerales tienen un efecto protector sobre el ADN y el impacto celular de los radicales libres. En etapas de crecimiento humano es necesario favorecer la adecuada duplicación celular. En un niño se vuelve esencial que consuma alimentos reguladores con variedad, pues cada color le aporta unos pigmentos diferentes y el efecto antioxidativo de la dieta se multiplica.



Una célula sana recibe cada día alrededor de 10.000 impactos oncológicos. Mantiene su estabilidad gracias al efecto protector de los nutrientes mencionados, entre otros. El riesgo de cáncer disminuye, también en un futuro el de enfermedades degenerativas y problemas del aparato cardiovascular. Incluso los niños diabéticos se benefician de tomar todo tipo y no hay ninguna desaconsejada.

Las verduras colaboran en la salud intestinal. Su fibra limpia las paredes intestinales y regula el tránsito intestinal. Esto mejora su estado anímico y su salud general. Los niños con estreñimiento son susceptibles de coger más infecciones.

 

Imaginación en la mesa

Las costumbres en la mesa las heredamos de casa que es dónde se comparten los momentos más íntimos, los sabores de “transcripción” entre generaciones. Cuando nos pasamos también podemos generar aversiones alimentarias, por ello, es mejor no obsesionarse en alimentos concretos y echar mano a la inmensa variedad de verduras que podemos utilizar con imaginación.

 

Es bueno que creemos un ambiente relajado y que demos ejemplo porque los niños copian nuestro comportamiento alimentario hasta la sutilidad. Una buena idea es animar a otros padres para ponerse de acuerdo en añadir algo vistoso  

 

“regulador” en sus almuerzos.

 

Detalles sencillos como añadir tomate restregado al pan, lechuga picada fina con un poco de mayonesa y atún, una pieza de fruta o fruta troceada en un taper es una forma de abrir paladar a otras texturas y sabores. Estas pequeñas modificaciones tienen un gran efecto a medio plazo.

 

Otra idea es no utilizar la misma verdura más de una vez por semana. Que vayan viendo colorido en su plato. Recuerda que la ración diaria ideal es de cinco piezas o raciones entre frutas y verduras. Y por último, úsalas frescas o congeladas pero ¡úsalas!

 

IDEAS Y RECETAS

 

1.-Berenjena rebozada. (Importante: sofreir con aceite de oliva virgen extra).

 

2.-Paella de verduras o arroz con verduras (coliflor, calabacín, ajetes, cebolla, pimiento…) No pongas setas si les gusta el arroz seco porque lo dejan meloso.

 

3.-Champiñones rehogados con ajo y perejil

 

4.-Guisantes rehogados con maíz (todo congelado).Se puede aromatizar con ajo.

 

5.-Zanahorias fritas con patatas y ajos, 2-3 dientes con piel. Las zanahorias se cortan en bastoncillos, igual que las patatas. Quedan más tirantes.

 

6.-Pizza 4 estaciones. Tomate, champiñones, alcachofa, berenjena…y su queso favorito.

 

7.-Puré de dos colores. Se cuece en olla a presión: Patata, puerro, judías verdes, acelgas y 3 zanahorias grandes. Añade el aceite de oliva y tritura primero la patata con las judías y acelgas para obtener una base verde. Luego el resto de patata con el puerro y la zanahoria. Cuando sirvas el plato puedes poner la base verde abajo y dibujar una cara con el puré anaranjado. La cuestión aunque sea una espiral es que le des una forma con cierto interés para que tenga que meter la cuchara por todas partes.

 

8.-Bolitas de espinacas. Se cuecen las espinacas y se escurren bien. Se mezclan con un poco de pan rallado, un huevo y dos Frankfurt ralladas en grueso. Se hacen las bolitas y se sofríen en aceite de oliva virgen extra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 1 comentarios
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Comentarios:

  Dice ser "david vilchez "  
jueves, 19 de abril de 2012, 15:41

comer verduras es un asco y estropean lacomida favorita .Comer pescado es mejor y porlomenos comes comida saludable totalmente diferente en cuanto es la verdura a por cierto la fruta tampoco no me gusta comer


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