El Estudio sobre los accidentes infantiles atendidos en los centros de salud de España, elaborado por la Fundación Mafre con la colaboración de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, busca conocer las causas de los riesgos a los que se enfrentan los menores, ya que estos accidentes se han convertido en la primera causa de muerte entre los niños.
Durante las vacaciones y los fines de semana es cuando se registran la mayoría de accidentes y los niños entre uno y cuatro años son las principales víctimas.
El estudio elaborado por la Fundación Mafre revela que seis de cada diez accidentes es consecuencia del descuido o distracción de sus padres o cuidadores, un 25,8% es producido por falta de medidas de prevención y protección y un 12,1% se debe al azar.
Niños y niñas no son iguales ni corren los mismos riesgos. Así, los chicos son más imprudentes desde la primera infancia e incluso entre los cinco y diez años los niños sufren el 77,9 por ciento de accidentes.
Otro dato interesante a tener en cuenta es que el tiempo de ocio concentra la mayor parte de los accidentes. De hecho, el 81,8% de los médicos de atención primaria confirman que los días de la semana en los que se produce mayor número de accidentes infantiles en el hogar son los sábados y los domingos y la mayor frecuencia se produce durante los meses de junio, julio y agosto.
La mejor forma de hacer frente a estos accidentes es prevenirlos y saber como actuar en caso de que se produzcan.
Entre los accidentes por intoxicación, los expertos destacan que muchos padres no se dan cuenta del peligro que supone dejar a mano cosméticos en el baño, así como geles o jabones que pueden provocar daños en los niños pequeños. Asimismo, destacan que las caídas figuran en el primer lugar del ranking sobre accidentes.
En cuanto al lugar donde se producen los siniestros destaca el hogar, como el principal escenario con mayor riesgo para los niños. En la cocina se registra el 30 por ciento de los casos, en las escaleras un 12 por ciento, el baño regista un 11,7 por ciento.
Prevenir mejor que curar
-Mantener productos químicos y medicamentos fuera del alcance de los niños
-Vigilar a los pequeños cuando se encuentran en las tronas, cambiadores y sillas, evitando dejarles solos y utilizando en todo momento las medidas de sujeción necesarias
-Utilizar los equipos de protección adecuados cuando se practique deporte.
-En playas y piscinas, se aconseja respetar las normas de seguridad, atender siempre al socorrista y evitar tirarse de cabeza si no se conoce la profundidad.
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