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Riesgos de los jóvenes enganchados a los auriculares


Los jóvenes escuchan más de 24 horas de música a la semana, la mayoría desde reproductores como mp3. Es raro ver hoy a un adolescente sin sus auriculares, lo que no sólo les ha aislado socialmente sino que les puede provocar problemas de audición


Para entender la moda de los auriculares hay que tener en cuenta que la música es hoy por hoy una de las principales prioridades de los jóvenes. Les importa incluso más que el deporte y salir de marcha y por supuesto bastante más que la política o la religión, y solo es superada por la familia y los amigos, según los datos recogidos en el Observatorio de Tendencias.

Pero no es algo tan nuevo como pueda parecer. Primero fueron los walkman, pero cualquier adolescente “fliparía” si su padre le enseñara aquel aparato que hace tres décadas revolucionó nuestras costumbres, ya que nos permitía escuchar música mientras íbamos por la calle. Y qué decir del “comediscos” que hacían posible disfrutar en cualquier lugar de los “single” de nuestros LP favoritos.

Pero eso ya es prehistoria, ahora los reproductores de música tienen el tamaño de una caja de cerillas, almacenan más música de la que seríamos capaces de escuchar en toda la vida y han enganchado a los jóvenes de todo el mundo, que caminan por la vida sin atender más que a las notas que salen de sus auriculares.

Los reproductores iPods, mp3, mp4 y ahora los móviles se han convertido en menos de una década en uno de los productos de la industria del ocio más vendidos de la historia. Se calcula que en el conjunto de la Unión Europea entre 50 y 100 millones de personas, gran parte de ellos adolescentes, utilizan diariamente este tipo de aparatos.

Pero esta proliferación no está exenta de riesgos si el uso se convierte en abuso. Sordera y aislamiento son de los peligros que han hecho saltar las alertas. A la nueva generación, ya conocida como “generación mp3”, le puede pasar factura su “adicción” a los auriculares.

No son pocos los padres que se desesperan porque sus hijos adolescentes se han quedado literalmente enganchados a sus reproductores de música. No participan de las conversaciones y siempre tienen “algo más interesante que escuchar” que a su familia. Y ese algo sale invariablemente de sus casquitos.

Aunque algunos expertos alertan de que "no es el aparatito el que causa aislamiento” sino que los adolescentes han vivido siempre aislados dentro de su propio mundo, nadie duda que la tecnología ha favorecido esta característica propia de la adolescencia.

Pero no es sólo un riesgo psicológico o social, sino también sanitario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de la pérdida de audición que está provocando escuchar tantas horas de música en los reproductores.

Los expertos coinciden en que oír música con cascos durante más de dos horas seguidas o a un volumen superior a los 85 decibelios, provoca una pérdida progresiva de audición que, en el caso de los jóvenes, empieza a manifestarse décadas antes que en el resto de la población que no usa estos dispositivos. Es decir, los jóvenes perderán audición 20 años antes que sus padres

Una alerta nada descabellada si se tiene en cuenta que una conversación normal alcanza los 60dB y el ruido de tráfico intenso los 85dB, mientras que los reproductores de música pueden llegar a los 100dB e incluso alcanzan los 139, un ruido comparable con el de un avión.

La preocupación ha llegado a las consultas de los especialistas que cada vez atienden a más jóvenes con problemas de audición típicos de las personas mayores.

Para minimizar los riesgos algunos reproductores incluyen limitadores de volumen, pero la mayoría de los jóvenes prefiere desactivarlo.

La OMS, los pediatras y la propia Unión Europea ha pedido a los niños que bajen el volumen de sus mp3, mp4 y Ipods. Para ello han puesto los datos sobre la mesa: un diez por ciento de las personas que escuchan música a un volumen elevado se quedarán sordos, según un estudio científico de la Comisión Europea. Ante esta situación, la comisaria europea de Protección del Consumidor ha anunciado que propondrá a los Estados que se tomen medidas para proteger a niños y adolescentes de la exposición al ruido que emiten los reproductores de música personales.

En la actualidad existe una normativa europea que limita a 100 decibelios el nivel de ruido que pueden emitir los reproductores de música personal, pero el problema estriba en que una exposición excesiva a este elevado volumen también es capaz de causar problemas.
 
NO OLVIDES…

-Bajar el volumen. No usar los reproductores a más de 85 decibelios de potencia
-Limitar el tiempo. No superar las dos horas de uso continuado
-Cuidar que los aparatos estén en buenas condiciones.

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