menu
keyboard_arrow_down

Teatro infantil para desarrollar la creatividad de los niños


El teatro desarrolla en los niños su creatividad y les da herramientas para aprender a expresarse mientras juegan con los cuentos y hacen nuevos amigos. En casa pueden pasar una tarde muy divertida interpretando historias



No es necesario que nuestro un niño sea especialmente extrovertido o "teatrero" para que disfrute al máximo en un grupo de teatro. Sólo hace falta ganas de divertirse con nuevas historias y de aprender

Mediante pequeñas obras de teatro los niños aprenden a desarrollar su imaginación, a ser capaces de ponerse en la piel de los demás e interpretar y asimilar los sentimientos y emociones de los demás.

Además, a través del teatro, los niños desarrollan la expresión corporal y verbal. Es una forma muy buena, y divertida, de ejercitar su memoria ya que tienen que aprender pequeños diálogos y saber en qué momento actúan ellos, y los demás. Un ejercicio completísimo de cuerpo y mente.

Los profesionales del teatro aseguran que en un grupo de teatro es muy fácil ver cómo los niños van perdiendo poco a poco el miedo. Además los niños tienen la capacidad de sumergirse en el mundo de la fantasía mucho más desarrollada que los adultos, por ello, es sanísimo potenciar cada una de sus posibilidades.

Para los niños tímidos e inseguros, al contrario de lo que pudiera parecer, el teatro y las clases de improvisación les dan las herramientas necesarias para aprender a expresarse y a desarrollar sus capacidades comunicativas. Además, les ayuda a aprender a reaccionar rápido ante diferentes situaciones.

Además, al ser una actividad de grupo, los niños aprenden a convivir con los demás y a colaborar por un mismo proyecto. A partir de los cinco años, cuando los niños están aprendiendo a leer y su memoria se está desarrollando, es un momento óptimo para empezar.

Un ejercicio muy recurrente en las clases de teatro son las actividades de improvisación. Son un reto que los más pequeños de la casa saben desafiar perfectamente. Con la seguridad de que no hay actuación mala, sólo unas más acertadas que otras, los niños se lanzan a sacar lo mejor de sí mismos. Y disfrutan y ríen con las improvisaciones de sus compañeros.

Uno de los puntos que destacan los profesores de arte dramático para niños es cómo la improvisación permite a los niños deshinibirse y potencia toda su creatividad. Para ello sólo hay que hacer que los niños reciban el apoyo suficiente para explotar sus posibilidades.

Y sobretodo, no podemos olvidarnos que los niños que hacen teatro están simplemente jugando, no están construyendo su futuro profesional, sólo disfrutan de una de las formas más divertidas de aprender y hacer amigos.

EL TEATRO EN CASA

No es necesario ser un profesional del teatro para montar una obra de teatro casera con tus hijos o, simplemente, jugar al teatro. Sólo necesitas la ropa vieja, las pinturas de cara, los disfraces ¡y convierte tu casa en un escenario de teatro!

¡IMPROVISA!

Un juego muy divertido, que seguro les hará pasar una tarde estupenda, son las historias en movimiento. Los niños eligen un personaje y se disfrazan de ese personaje. Cuando ya están caracterizados empezamos a contar un cuento y ellos lo interpretan a medida que se va desarrollando la historia.

Es un juego que les supone un reto, ya que han de improvisar continuamente y, además, coordinarse con sus amigos y hermanos para poder representar lo que está pasando en el cuento.

Además, podemos utilizar la historia para enseñarles a ponerse en el lugar del otro contándoles cuentos en los que aparezcan situaciones que les son próximas, por ejemplo, el protagonista se enfada con su hermano o con su amigo porque no le deja un juguete. Así, los niños, interpretando estas situaciones, aprenden a empatizar con los demás.

¡INTERPRETA!

El juego consiste en darles a nuestros hijos una historia resumida. Podemos contársela o escribirla. Ellos han de leerla y tienen cinco minutos para preparar la obra de teatro, distribuirse los personajes e ¡interpretar!

En este juego es muy divertido incluir también anécdotas familiares para interpretar. Por ejemplo, podemos decirles: Tenéis que interpretar el día que fuimos a la playa y nos equivocamos de camino. Es muy gracioso ver a nuestros hijos interpretándonos y es, además, una estupenda manera de revivir situaciones divertidas en familia.
Otra opción es que sean ellos los que interpreten la situación y nosotros tenemos que adivinar qué están interpretando.

¿Te ha gustado este artículo?

También te puede interesar...

clear

Subscripción a newsletter

Nombre

Correo electrónico

Repite el correo electrónico

Comparte

Google+
Tumblr
Pinterest
WhatsApp
Telegram